El país al que llegué: la Colombia de #UstedNoSabeQuienSoyYo

Nicolás Gaviria (foto gentileza El Tiempo) Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Nicolás Gaviria, un hombre con portación de apellido.

¿Usted no sabe quién soy yo? Probablemente no. En ese caso, me presento. Mi nombre es Natalio Cosoy (@nataliocosoy) y acabo de llegar a Bogotá para ocupar el puesto de corresponsal de BBC Mundo en Colombia, en reemplazo de Arturo Wallace (@bbc_wallace).

La pregunta sobre mi identidad no es aleatoria. Es una referencia a un hecho que está causando indignación en Colombia y que fue mi bienvenida periodística a Bogotá.

#UstedNoSabeQuienSoyYo se volvió tendencia en Twitter en estos dos últimos días, luego de que se conociera un video en el que se ve a un hombre borracho discutir con policías, a quienes agrede verbal y físicamente.

El video puede verse aquí

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Image caption Si hay algo que no falta en Bogotá son uniformados.

Llamativamente los policías no reaccionan, se dejan hacer. Amenazan con detenerlo, lo reducen, pero lo vuelven a soltar mientras el hombre lanza amenazas: “Usted no sabe quién soy yo”, “los voy a mandar al Chocó” (una de las zonas más remotas de Colombia).

¿Por qué no reaccionaban estos uniformados en Bogotá? No es seguro, pero me dicen aquí que la combinación del acento propio de las altas clases más el hecho de que el hombre amenaza con llamar a altos contactos en las fuerzas de seguridad, podría haber llevado a que los policías realmente temieran por su carrera.

Además, portaba apellido. El hombre se llama Nicolás Gaviria. En Colombia nadie desconoce ese apellido, que el protagonista comparte con el expresidente César Gaviria.

En principio se creía que era sobrino del exmandatario, pero este se encargó de aclarar que no son familiares.

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Image caption En el Palacio de Justicia se lee una placa que dice: “Colombianos, las armas os han dado independencia, las leyes os darán libertad”.

Habiendo recién llegado de Londres hace tres días, me cuesta imaginar lo mal que le iría a cualquier persona que hiciera algo semejante frente a un par de bobbies (como se conoce a los policías británicos).

De hecho, ni siquiera imagino semejante extremo en mi país, Argentina, donde una escena similar (en la que el hombre resulta no ser finalmente una figura reconocida) habría posiblemente terminado mal para el protagonista (Gaviria estuvo detenido muy brevemente y salió en libertad sin cargos).

Pero sí es cierto que en América Latina el ejercicio del poder vinculado a las clases sociales es moneda corriente: el diario Excelsior de México, en su versión digital, tiene una sección especial dedicada a excesos de este tipo, llamada Ladies & Gentlemen.

Me dicen amigos colombianos que a su parecer, en el caso de su país lo que existe es falta de autoridad y de ley.

El concejal de Chía: "un antihéroe 100% colombiano"

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Image caption Soy Natalio Cosoy, el nuevo corresponsal de BBC Mundo en Bogotá.

Sin embargo, en los pocos días que he pasado aquí me sorprendió la cantidad de gente en uniforme que vi en las calles de Bogotá, el apego a los procesos a la hora de hacer trámites, el constante pedido de una identificación para entrar a una universidad, para comprar una tarjeta de transporte público, etc.; en definitiva, sentí la presencia de las normas.

Como afirmándolo desde la memoria fundacional de la nación, en el Palacio de Justicia de Bogotá una placa recuerda las palabras de Francisco de Paula Santander, prócer de la independencia: “Colombianos, las armas os han dado independencia, las leyes os darán libertad”.

Aunque en la Bogotá actual y viva también se ve el ejemplo de lo contrario en el caótico tránsito, en el que parece que la fuerza de voluntad colectiva de los pasajeros de autos, taxis, buses, es lo único que impide, cual energía misteriosa, que no haya más accidentes.

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Image caption El tránsito bogotano parece un espacio particularmente exento de reglas.

Sí, hay contradicciones. Pero la historia de Nicolás Gaviria ayuda a reconocer que la cuestión del poder y su impacto en las relaciones sociales es algo a lo que uno siempre debe estar atento, porque definen la cotidiana existencia de los colombianos y en alguna medida de toda la región.

Por lo pronto, me comprometo a intentar no dejar de prestarle atención a la complejidad a la hora de mirar y contar este país.

Estrato 1, estrato 6: cómo los colombianos hablan de sí mismos divididos en clases sociales

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