Los testigos del cierre de la embajada de EE.UU. en Cuba que vuelven para verla funcionar

Embajada de EE.UU. en La Habana Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Quienes vivieron el cierre de la embajada no podían imaginarse que pasarían 54 años para su reapertura.

Si usted camina por el Malecón de La Habana, cuando llega al edificio de la nueva embajada de Estados Unidos en Cuba y mira hacia arriba notará que un pequeño balcón sobresale.

"Ése era mi despacho", contó a BBC Mundo Wayne Smith, uno de los últimos funcionarios en abandonar la embajada en 1961, cuando su país rompió relaciones diplomáticas con la naciente Cuba revolucionaria de Fidel Castro.

"Nos ordenaron subir en un autobús y nos llevaron al puerto", desde donde salieron en barco a Estados Unidos dice Smith, de 82 años, recordando aquel 4 de enero de 1961 cuando las autoridades cubanas ordenaron evacuar la embajada.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Smith ha sido una de las voces más críticas contra el embargo de EE.UU. a Cuba.

Para Smith, que llevaba tres años trabajando en la legación, fue un día "muy dramático" y "triste".

"Para cuando salimos del puerto estaba anocheciendo, y al mirar hacia la embajada vimos cómo las luces se encendían y apagaban. Era un grupo de empleados locales diciéndonos adiós".

Asegura que nadie esperaba que el intervalo hasta que las aguas volvieran a su cauce iba a ser más de medio siglo.

"Me acuerdo que entonces pensábamos que iban a ser cuatro o cinco años como mucho, pero 54 ¡es increíble!".

Lea también: El histórico "nido de espias" que fue el edificio de la embajada de EE.UU. en Cuba

Cuando en 1977 Smith volvió para negociar la apertura de la sección de intereses en La Habana, bajo protección de Suiza, algunos de los empleados cubanos de la embajada le contaron que aquellas luces parpadeantes del edificio fue su forma de despedirse.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Wayne Smith fue encargado de negocios de la sección de intereses de Cuba entre 1979 y 1982.

Smith ha viajado muchas otras veces a la isla en distintos roles pero esta vez será especial puesto que asistirá a la ceremonia oficial del izado de la bandera estadounidense, que presidirá el secretario de Estado, John Kerry, 54 años después de que echaran el cierre.

La "infuencia" de Wayne

Smith siempre mantuvo vínculos con la isla y se mostró favorable a un diálogo que reencauzara las relaciones, como exdiplomático, profesor y habitual en los centros de pensamiento en Washington.

Derechos de autor de la imagen US State Department
Image caption La embajada de EE.UU. dejó de funcionar como tal el 4 de enero de 1961. En 1977 fue abierta como sección de intereses.

Su larga trayectoria le valió un homenaje durante una conferencia de tres días que se celebró en La Habana, el pasado diciembre.

En esa oportunidad también aprovechó la tribuna para abogar por normalizar las relaciones.

A la mañana siguiente, 17 de diciembre, Obama y Castro "anunciaron que iban a dar algunos de los pasos que yo había mencionado".

Lea también: Los temas pendientes que impiden la normalización de relaciones entre EE.UU. y Cuba

"La gente pensó ‘¡Ey, Wayne realmente tiene influencia!’", bromeó riendo al tiempo que aseguró que "no tenía ni idea" del anuncio, ni siquiera de las conversaciones secretas previas que llevaron a cabo ambos gobiernos.

Embajada de Cuba en Washington

Smith también fue invitado a la reapertura de la embajada de Cuba en Washington.

"Fue fantástico, conozco a la mayoría de los cubanos en la embajada y fue encantador", dijo a BBC Mundo.

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Smith se retiró del cuerpo diplomático pero siguió vinculado a Cuba y defendiendo un acercamiento a la isla.

El exdiplomático es una de las pocas personas que ha sido invitada a la ceremonia del izado de bandera en la embajada y a la recepción posterior que se realizará en la residencia del embajador.

La lista de invitados del Departamento de Estado ha generado polémica al incluir a la disidencia solo en la recepción.

Un alto funcionario del departamento que habló en condición de anonimato indicó que el acto de la bandera es un "evento gobierno a gobierno" y hay un espacio "muy limitado".

En la segunda parte habrá una "amplia gama de grupos invitados", entre los que no faltará Smith.

Guardianes de la bandera

El viernes también será un día memorable para Jim Tracy, F.W. "Mike" East, y Larry Morris, los tres Marines de EE.UU. encargados de arriar y doblar la bandera de la Embajada estadounidense por última vez, aquel 4 de enero de 1961.

Durante estos 54 años no han dejado de recordar los buenos momentos que pasaron en Cuba, incluso fantasearon con la idea de poder volver y repetir aquel gesto a la inversa.

Derechos de autor de la imagen Marine Embassy Guard Association
Image caption Un grupo de Marines en la embajada de EE.UU. en La Habana (1960).

"Jim y yo bromeábamos acerca volver a Cuba y volver a izar la bandera. Y me dijo ¿Irías? Yo le dije: Jim, pagaría mi propio pasaje si tuviera que hacerlo", cuenta Morris en un vídeo difundido este jueves por el departamento de Estado.

Los tres serán invitados de la cancillería estadounidense.

"Me va a encantar ver cómo la bandera va a ser otra vez izada", asegura Tracy, de 78 años, que recuerda perfectamente cómo fue ese momento.

Derechos de autor de la imagen US National Archives
Image caption La sección de intereses de EE.UU. volvió a convertirse en embajada el pasado 20 de julio.

"La embajada tiene unas puertas grandes de cristal, y por ellas salimos los tres. Nos detuvimos en los escalones. Afuera había unos 300 cubanos, pero la acera quedó despejada", recuerda Tracy.

"Nos acercamos a la bandera y no había nadie en la acera. Sabían lo que íbamos a hacer".

A Morris le cuesta contener las lágrimas al recordar el momento en el que la doblaron.

Lea también: Jim Cason, el diplomático estadounidense que más molestó a Fidel Castro

"El suboficial a cargo pidió voluntarios para arriar la bandera por última vez. Y yo dije, yo soy uno de ellos".

Todos recuerdan los buenos momentos y los amigos que dejaron durante el periodo entre 1960 y 1961 que pasaron trabajando en la embajada.

"Supongo que tenemos un vínculo especial con Cuba. Es un vínculo que no se puede expresar con palabras", afirmó East, de 76 años.

"Nunca pensé que iba a volver", dice, pero desde que sabe que estará allí, con la ilusión de un niño, asegura que piensa en ello "cada noche".

Derechos de autor de la imagen US National Archives
Image caption La embajada de EE.UU. en La Habana se encuentra en la zona residencial El Vedado.

Contenido relacionado