Brasil: denuncian por corrupción al controvertido líder de Diputados

Eduardo Cunha, presidente de la cámara brasileña de Diputados, habla frente a periodistas Derechos de autor de la imagen Alex Ferreira l Ag. Camara
Image caption Eduardo Cunha: denunciado formalmente, el diputado podría perder parte del poder con que enfrenta al gobierno de Dilma Rousseff.

El presidente de la cámara brasileña de Diputados, Eduardo Cunha, fue denunciado formalmente por presuntos actos de corrupción, en un documento de la Fiscalía que puede alterar el escenario político del país.

Los textos enviados este jueves al Supremo Tribunal Federal (STF) por el procurador general brasileño, Rodrigo Janot, acusan a Cunha y al expresidente y actual senador Fernando Collor de supuestos actos de corrupción pasiva y lavado de dinero.

Ambos niegan haber cometido esos delitos.

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Si el STF, máxima corte de justicia de Brasil, acepta la denuncia, Cunha será procesado y vería amenazada la posición de poder con que se volvió el principal enemigo del gobierno en el Congreso.

Aunque ha dicho que piensa continuar en el comando de Diputados, un grupo de representantes ya prepara un pedido para que deje ese puesto clave que obtuvo este año en contra la voluntad del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Según analistas, esto podría marcar un giro en la crisis política que vive la presidenta Dilma Rousseff, quien enfrenta pedidos de juicio político en el Congreso por diferentes motivos, los cuales causan discrepancias incluso entre expertos.

Para que alguna de esas peticiones de impeachment comience a tramitarse, debe ser aceptada primero por el presidente de Diputados, el cargo que hoy ocupa Cunha.

"Reparación de daños"

En su denuncia ante el STF, Janot acusa a Cunha de haber recibido un soborno por US$5 millones a cambio de facilitar la firma de contratos para suministrar dos barcos-sonda a la petrolera estatal Petrobras.

Además de la condena del diputado, el procurador reclama "la restitución del producto y provecho de los crímenes en el valor de US$40 millones y la reparación de los daños causados a Petrobras y a la Administración Pública también en el valor de US$40 millones".

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Image caption Fernando Collor: el expresidente también fue denunciado por presunta corrupción y lavado de dinero.

Esto se basa en el testimonio de delatores que colaboraron con la justicia para reducir sus penas, incluido un operador que dijo haber pagado el soborno.

Según la denuncia, los sobornos se realizaron con remesas al exterior e incluso transferencias a una iglesia evangélica vinculada a Cunha.

Excomentarista radial, Cunha rechaza las acusaciones y sostiene que el procurador actúa en acuerdo con el gobierno para incriminarlo.

"Soy inocente y con esta denuncia me siento aliviado, ya que ahora el asunto pasa al Poder Judicial", señaló en un comunicado este jueves.

Miembro del partido centrista PMDB, aliado a Rousseff, Cunha rompió relaciones con el gobierno en julio cuando se conoció la acusación de soborno en su contra.

Desde entonces promovió una serie de proyectos contrarios a los intereses de Rousseff, definidos como "bomba" porque aumentan el gasto público en tiempos de ajuste fiscal.

Su proceder le valió críticas incluso de miembros de su partido.

"Es arrogante, autoritario y muchas veces usa el cargo para debilitar al gobierno, en un gesto que muchas veces se confunde con chantaje", dijo el diputado del PMDB Jarbas Vasconcelos en declaraciones recientes a BBC Mundo.

"Teatro"

Las denuncias de este jueves son un nuevo capítulo del escándalo de corrupción en Petrobras, que ya ha provocado el arresto de grandes empresarios, tiene a decenas de congresistas bajo investigación y derrumbó la popularidad de Rousseff.

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Image caption El escándalo de sobornos en Petrobras sigue ganando intensidad en Brasil.

Aunque buena parte de la causa ha sido comandada por un juez penal, las denuncias contra Cunha y Collor deben ser analizadas por el STF por tratarse de legisladores en funciones.

Collor —que presidió Brasil de 1990 a 1992 y fue sometido a un juicio político por corrupción que lo obligó a dejar el cargo— también es acusado de recibir millones de dólares en sobornos por contratos de una subsidiaria de Petrobras.

En su residencia en Brasilia, la policía incautó tres autos de lujo (una Ferrari, un Porsche y un Lamborghini) durante un operativo realizado en julio.

Tras ser denunciado este jueves, asesores de Collor escribieron en las redes sociales que el actual senador sostiene que "como un teatro" el procurador seleccionó "el orden de los hechos para la platea".

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