Argentina: las denuncias de fraude electoral que hicieron hervir a Tucumán

Protestas en Tucumán, Argentina Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Miles de personas pidieron nuevas elecciones y aclarar las irregularidades denunciadas.

En la noche del lunes, miles de personas se reunieron frente a la casa de gobierno de la provincia de Tucumán, en el noroeste argentino, para protestar por supuestas irregularidades cometidas en las elecciones para gobernador celebradas el domingo, en lo que se ha denominado como "El Tucumanazo".

Según medios argentinos, fueron hasta 10.000 manifestantes los que se juntaron en la capital de la provincia, reunidos después de que la oposición denunciara un fraude electoral para asegurar la victoria del candidato oficialista, el exministro de Salud Juan Manzur.

Represión policial

Se trata de una de las protestas más multitudinarias de los últimos años en esta zona del país y se producen a solo dos meses de las elecciones generales del 25 de octubre.

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Image caption Los manifestantes denunciaron que la policía usó gas lacrimógeno y golpeó a participantes.

Las imágenes de las fuerzas de seguridad reprimiendo la concentración con gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma fueron las que enfurecieron a muchos argentinos en varias partes del país, que acudieron a las redes sociales para denunciar la actuación del gobierno provincial, una respuesta que también fue cuestionada por el portavoz de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

"No hubo fraude, eso ya quedó descartado", le dijo por su parte a los medios nacionales Manzur en una entrevista realizada antes de las protestas.

"Cuando la oposición gana tira globos, festeja y hace bailes. Cuando pierden, denuncian que hay fraude. Hay que saber ganar y saber perder", aseguró el candidato kirchnerista.

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Image caption Se trata de la mayor protesta en años en esta parte del país.

Manzur, del Frente para la Victoria, ganó con el 54% de los votos contra el 41% del radical José Cano, apoyado por los candidatos presidenciales de la oposición Mauricio Macri y Sergio Massa.

El hecho de que estos comicios se produjeran solo unas semanas después de las primarias para las elecciones presidenciales y tres meses antes de las generales tensó aún más los ánimos en Tucumán.

Denuncia de fraude

Según la oposición, durante las elecciones del domingo se quemaron unas 40 urnas (de un total de más de 3.000 en toda la provincia) y no se incluyeron en el escrutinio provisional unas 600 mesas, la mitad en la capital de la provincia, donde la oposición tiene un fuerte apoyo.

Medios y usuarios de redes sociales publicaron imágenes de urnas quemadas, algunas en plena calle, y se reportaron asaltos a escuelas donde se estaban contando los votos.

La Junta Electoral de la provincia aseguró que los comicios se celebraron de forma normal y que los incidentes representaron una "insignificancia".

"Una urna o un voto (quemado) para nosotros es importante", dijo por su parte el candidato declarado ganador.

"En eso vamos a ser inflexibles en la transparencia de los comicios. Hemos pedido a la Justicia elecciones complementarias en los lugares en donde se han producido estos hechos delictivos", añadió.

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Image caption El gobierno argentino condenó la represión en Tucumán.

Viejo sistema

El gobierno argentino sostiene que su sistema electoral es "un ejemplo en América Latina y el mundo".

Pero en cada elección argentina se ponen de manifiesto las deficiencias de un arcaico sistema, donde todavía se emplean gigantescas y complejas boletas de papel y donde el poder de caudillos provinciales, jefes sindicales y líderes comunitarios despliega una enorme sombra en cada llamado a las urnas.

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Image caption Daniel Scioli y Mauricio Macri se disputan la presidencia de Argentina en las elecciones de octubre.

En las elecciones primarias de la provincia de Santa Fe, en abril, se tardó hasta nueve días en realizar el escrutinio definitivo de los votos, entre denuncias de irregularidades.

Durante las primarias o PASO del pasado 9 de agosto, donde se elegía a los candidatos presidenciales de cada partido, la oposición denunció la falta de boletas de sus agrupaciones en algunos centros de votación y se mostraron imágenes de cajas enteras de papeletas arrojadas a zanjas y alcantarillas.

Y hasta la implementación del voto electrónico en algunas zonas del país, como la capital o la provincia de Salta, ha generado controversia y aún no hay consenso sobre la idoneidad de extenderlo al resto de Argentina.

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Image caption Largas filas para votar y lento conteo de votos se han convertido la norma en las elecciones argentinas.

Además, un joven militante de la Unión Cívica Radical falleció en un ataque en la jornada previa a las PASO en la provincia de Jujuy, también en el noroeste, y desencadenó un cruce de acusaciones entre la presidenta y la oposición por la utilización política de esta muerte.

El ataque al militante Ariel Velasquez, El Tucumanazo de esta semana y otras denuncias han enrarecido todavía más el ambiente electoral en el país, mientras todos los candidatos a presidente prometen más cambio, más ley y más democracia.

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