El misterio de los abogados de derechos humanos desaparecidos en China

Li Heping y su esposa Wang Qiaoling Derechos de autor de la imagen gentileza Wang Qiaoling
Image caption Li Heping y su esposa Wang Qiaoling. Li fue detenido el 10 de julio y se desconoce su paradero. Es uno de los abogados de derechos humanos más prominentes de China.

Nadie sabe dónde están. Ni de qué se les acusa.

A comienzos de julio, más de 280 abogados de derechos humanos, activistas y algunos de sus familiares y personal administrativo fueron detenidos o citados en varias ciudades chinas, según el Grupo de Protección de Abogados de Derechos Humanos en China, una ONG con sede en Hong Kong. Otros simplemente desaparecieron.

Varios fueron colocados desde entonces bajo "supervisión domiciliaria". Pero Amnistía Internacional señala que al 4 de setiembre, 30 abogados y activistas aún permanecen detenidos o desaparecidos.

Entre ellos se encuentra Li Heping, uno de los abogados de derechos humanos más prominente del país asiático.

Su esposa, Wang Qiaoling, recuerda bien qué sucedió el 10 de julio, cuando policías sin uniforme fueron hasta la oficina del abogado y lo escoltaron a su casa.

"De pronto se abrió la puerta y entraron esas personas extrañas", relató Wang a John Sudworth, corresponsal de la BBC en Pekín.

"No entendí qué pasaba. Mi marido también entró. Me dio las llaves y se lo llevaron dos hombres altos".

Fue la última vez que Wang vio a su esposo.

"¿Quién hablará por él?"

De acuerdo a la ley china, la policía tiene un límite de 37 días para liberar a un detenido o presentar cargos en su contra.

Pero dos meses después del arresto de Li Heping, no ha habido notificación oficial sobre su paradero.

Derechos de autor de la imagen John Sudworth
Image caption La policía advirtió a Wang que no hablara con la prensa extranjera, pero ella cree que el silencio es peor para su esposo.

La policía advirtió a Wang que no hablara con la prensa extranjera, pero ella asegura que el silencio es peor.

"Si yo no me arriesgo, ¿quién hablará por él? Soy su esposa."

"Acompañé a mi abogado a la oficina de seguridad pública de Tianjin, que estaba mencionada en la tarjeta de identidad de uno de los policías que entro a nuestra casa. Pero ninguno de los policías allí dijo saber nada."

"Es muy extraño. Más de 10 policías de esa oficina vinieron al apartamento y se llevaron a mi esposo y ahora pretenden no saber nada".

Bajo sospecha

Sudworth señala que el caso de Li Heping y los otros abogados muestra claramente que a pesar de las reformas tan publicitadas al código de proceso penal de China poco ha cambiado en la realidad.

El corresponsal de la BBC dice que el relato de lo que sucedió aquel 10 de julio recuerda a una obra de Kafka.

Image caption Li defendió en el pasado a otros abogados prominentes, como Chen Guangcheng.

Mientras confiscaban documentos, de pronto los policías parecen haber recordado que debían seguir algún tipo de procedimiento.

Así que salieron del apartamento en plena redada, golpearon la puerta y pidieron a Wang que les abriera.

"Yo les dije, ¿qué es esta burla? ¡No voy a participar en esta farsa!"

Los policías entraron por su cuenta y reanudaron la redada. Se llevaron cinco cajas de libros, tres laptops, una computadora de mesa, varios celulares y 10 lápices de memoria USB.

Li es Cristiano y durante su carrera ha defendido a muchas víctimas de persecución por creencias religiosas y espirituales, así como a activistas, defensores del medio ambiente y disidentes que se atreven a desafiar el monopolio de poder del Partido Comunista.

Los clientes de Li en el pasado han incluido a otros abogados prominentes, como Chen Guangcheng y Gao Zhisheng. Su trabajo le ha merecido numerosos galardones internacionales, como el Premio de los Derechos Humanos 2008, concedido por la Sociedad de Abogados de Europa.

"Órdenes del gobierno central"

"Esta campaña sin precedentes contra abogados de derechos humanos a nivel nacional sólo puede haber tenido lugar bajo órdenes del gobierno central", dijo William Nee, investigador sobre China de Amnistía Internacional.

"El ataque coordinado contra los abogados deja en evidencia transforma las afirmaciones del presidente Xi Jinping de que promueve el respeto a la ley en una farsa. Las autoridades deben dejar en libertad en forma inmediata e incondicional a todas las personas detenidas simplemente por su trabajo en la defensa de los derechos humanos".

Otro abogado prominente detenido y ahora colocado bajo supervisión dominiciliaria es Sui Muqing , de la privincia de Guangdong, en el sur del país. Se le acusa de "promover reyertas y crear problemas" aunque no se cita ningún incidente específico.

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Organizaciones de derechos humanos también denunciaron que numerosos activistas religiosos y de derechos humanos han sido detenidos en los últimos meses.

Otra abogada en Pekín, Wang Yu, desapareció luego de enviar un mensaje de texto a amigos diciendo que le habían cortado la electricidad y conexión de internet en su casa. Poco después envió otro mensaje diciendo que alguien intentaba entrar a su casa por la fuerza.

Amnistía Internacional urgió a las autoridades chinas a decir dónde se encuentran los abogados detenidos y desaparecidos y a garantizarles acceso irrestricto a sus abogados y familiares, así como a asegurar que no corren riesgo de tortura u otros tipos de maltrato.

Varias organizaciones de derechos humanos y observadores señalan que los arrestos son parte de una campaña amplia por parte de las autoridades para suprimir cualquier tipo de disidencia.

Después de todo, no hay tantos abogados de derechos humanos prominentes en China y arrestarlos en forma masiva es un potente mensaje para otros abogados o activistas, según Sudworth.

La continua detención de estos abogados, según algunos observadores, es consistente con la campaña contra la oposición que ha marcado los primeros dos años de la presidencia de Xi Jinping.

"Integridad"

Mientras Wang sigue sin obtener ninguna información oficial sobre su esposo, los medios estatales chinos han venido difundiendo versiones de prensa.

En artículos publicados poco después del comienzo de los arrestos, varios periódicos comunistas publicaron una lista de abogados, incluyendo a Li, a quienes acusaba de ser parte de "un grupo criminal que usaba sus posiciones profesionales para causar problemas y perturbar el orden público".

Los artículos citan ejemplos vagos, que incluyen, en el peor de los casos, protestar o realizar una petición en apoyo de sus clientes.

"A veces le digo a mi hijo, tienes que estar feliz porque sabes que cada centavo Ganado port u papa es dinero limpio. Y también le digo a mi hija, tu papa está desaparecido porque defiende los derechos de los más débiles", dijo Wang a la BBC.

"Mi esposo tiene integridad", agregó conteniéndo las lágrimas.

"Ya no tenemos emperadores en China"

Para Wang no hay alternativa. Está decidida a luchar por la liberación de sus esposo.

Además de hablar con la prensa extranjera, presentó una demanda contra la agencia de noticias estatal Xinhua y el periódico People's Daily, entre otras publicaciones. Exige que estos medios se retracten y paguen indemnización por las calumnias que imprimieron contra su esposo.

"Simplemente no entiendo por qué arrestaron o hicieron desaparecer a tantos abogados", dijo Wang a la BBC.

"Ya no tenemos emperadores en China. Nadie puede simplemente llevarse a alguien porque se le antoja", agregó.

"No entiendo como pueden arrestar y llevarse a abogados que trabajan en el marco de la ley".

"A menos que debamos admitir que las leyes que se aprueba en China no son las leyes por las que se rigen las autoridades."

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