El océano gigantesco escondido dentro de Encélado, una de las lunas de Saturno

Image caption La superficie de Encélado está cubierta de hielo.

Bajo la superficie de Encélado, una de las lunas de Saturno, hay un cuerpo de agua.

Ahora, gracias a una serie de imágenes captadas por la sonda Cassini, científicos determinaron que la extensión de este cuerpo de agua es mucho mayor de lo que se pensaba.

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Los investigadores detectaron un ligero bamboleo en la luna y, tras estudiar al satélite durante siete años, concluyeron que ese movimiento sería mucho menor si la corteza de hielo estuviese directamente conectada con el núcleo rocoso.

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Image caption Esta imagen de Saturno fue capturada por Cassini en 2006.

Esta conclusión favorece la teoría de que bajo el hielo hay una masa de agua líquida global.

"Si la superficie y el núcleo estuviesen conectados rígidamente, el núcleo le daría un peso muerto tal que el bamboleo sería mucho más pequeño de lo que observamos", explicó Matthew Tiscareno, científico del Instituto Seti y miembro del equipo de Cassini.

"Esto demuestra que debe haber una capa global de líquido que separa la superficie del núcleo".

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La actividad en Encélado ha sido uno de los grandes descubrimientos de la misión Cassini, que llegó a Saturno en 2004.

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La primera clave de que algo interesante estaba ocurriendo allí fue la detección de una perturbación en los campos magnéticos producida por la presencia de lo que aparentaba ser una atmósfera.

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Image caption Fue el bamboleo de la luna lo que les dio la clave a los investigadores de que el océano podría rodear todo el satélite.

El equipo de la misión estableció rápidamente que la luna estaba lanzando enormes chorros de vapor a través de grietas en la superficie polar ubicada en el sur.

Luego desarrollaron modelos para explicar cómo el agua líquida podía mantenerse en un cuerpo de 500 km diámetro en el Sistema Solar exterior, y cómo alimentaba a los chorros de vapor.

Sin embargo, el tamaño de la reserva de agua ha sido desde años objeto de debate. Las primeras hipótesis apuntaba a que podía ser relativamente pequeña.

Los nuevos resultados, publicados en la revista Icarus, constituyen la evidencia más contundente hasta la fecha de que este mar bajo la superficie no es regional por naturaleza, sino que rodea a todo el globo.

¿Vida en Encélado?

Este descubrimiento es significativo porque abre la posibilidad de que Encélado sea un mundo habitable.

En los chorros de vapor Cassini detectó también sales y moléculas orgánicas.

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Image caption La misión Cassini finalizará en 2017.

Esto ha despertado la curiosidad de los investigadores, que están pensando enviar una misión especial a la luna.

Aún no está claro cuando tendrá lugar esta misión.

Tanto la agencia espacial europea como la estadounidense están planificando en la actualidad solamente el envío de sondas a Júpiter, y es probable que no lleguen a su destino hasta 2030 o más adelante.

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La misma Cassini está terminando sus observaciones del Sistema de Saturno. Tiene previsto un par de acercamientos a Encélado este año antes de comenzar sus maniobras para entrar en desuso en 2017, en la atmósfera de Saturno.

Image caption La imagen muestra claramente los chorros de vapor.

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