El dolor de ver desangrarse a Veracruz

Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Veracruz se ha convertido en una "República Emocional" que se ha gestado en el dolor y en la manipulación de los eventos, pero que no cuaja a una República Cerebral, dice la autora.

Del año 2010 hasta el 2014, el Hay Festival México se celebró en Xalapa, Veracruz.

Este año, sin embargo, el encuentro se celebrará en la capital, Ciudad de México, acompañado por una versión digital: el HayFestivalMéxico@bbcmundo.

Siga todo el festival digital aquí.

De Veracruz, nos habla la escritora Magali Velasco Vargas, para garantizar que el estado –y sus problemas– no estén completamente ausentes del festival.

----------------------------------------------

Lo personal es político y Veracruz es personal.

Debo a mis colegas y amigas feministas académicas de Ciudad Juárez, entender cada día más, la consigna de las estadounidenses Kate Miller y Carol Hanisch: lo personal es político y lo político es personal. Hablar desde mi cuerpo y mi situación, es hablar de mi contexto y transparentar las líneas transversales que nos surcan a todos, a todas.

Cada vez es más y más complicado sostener ese respeto y amor a la patria cuando hay raíces pero no ramas frondosas a las cuales asirse"

En la escuela piden a los niños que memoricen un poema a la bandera mexicana: "…tus tres colores ondean libremente como el viento, mirando a tus hijos que se pasean sin ningún impedimento…".

Cada vez es más y más complicado sostener ese respeto y amor a la patria cuando hay raíces pero no ramas frondosas a las cuales asirse. Me cuestiono si se deben repetir o no los versos que hablan de hermanos mexicanos y de libertad y de orgullo y regresa a mí la imagen de la habitación ensangrentada:

El suceso en Xalapa la madrugada del 5 de junio de 2015.

No dejo de pensar en ellos ni en una estudiante de historia que pálida, ese mismo viernes, me dijo: "A mí me invitaron a ese cumpleaños, no fui porque tenía gripa, yo pude haber estado ahí".

Derechos de autor de la imagen Thinkstock
Image caption Los bellos edificios históricos de Veracruz, como su faro, se han visto ensombrecidos por la violencia.

En el país de NADA SE SABE, en el país de TODO AL REVÉS, la madrugada del 5 de junio hubo una carnicería contra jóvenes reunidos en una casa, ejerciendo su derecho de ser, como dice el poema a la bandera, sin ningún impedimento.

Al margen de los motivos imaginables o inimaginables, ese ataque, hasta hoy, es un silencio más. Tendría que existir un sistema jurídico y legal para que las víctimas y sus padres tuvieran la certeza de que no están libres los sujetos encapuchados. Sabemos, tristemente, que hable quien hable y digan lo que digan, los carniceros se esconden detrás de los carniceros.

Lea también: Ayotzinapa: ¿cómo y cuándo México se volvió tan feroz?

El lugar del ataque donde con machetes y palos con clavos les desprendieron mandíbulas y dientes a los jóvenes, está ubicado a una cuadra del la sede del PRI estatal y a tres de la Unidad de Humanidades de la Universidad Veracruzana.

Cada vez que paso por ahí y veo las cintas amarillas como telarañas, los vidrios rotos, las persianas blancas saliendo de la ventana como pus de una herida, hay un impulso por acercarme, asomarme y ver con mis propios ojos el desorden, las pisadas barridas en sangre, las manchas en las paredes. Este impulso morboso de constatar el mal frente a lo inverosímil. ¿Por qué la saña y la crueldad?

Al mes, el 31 de julio, ocurre el multihomicidio en la Colonia Narvarte.

Ella (Nadia Vera Pérez) se sentó en las bardas de piedras volcánicas, a la sombra del bambú y tomó café y leyó afuera de un aula y se unió a otros con el fin de romper el silencio"

Hoy, en la Unidad de Humanidades, entre los pasillos de Idiomas, Historia, Antropología, Filosofía, Letras, Sociología, Arqueología, miro una y diez veces el rostro de Nadia Vera Pérez porque ella estudió en esta Unidad de Humanidades de la UV, ella se sentó en las bardas de piedras volcánicas, a la sombra del bambú y tomó café y leyó afuera de un aula y se unió a otros con el fin de romper el silencio, hablando y discutiendo y compartiendo aquello en lo que no estaban de acuerdo, señalando a quienes tendrían que ser señalados por sus actos de soberbia y maldad. Actos de odio: contra la naturaleza, contra los seres vivos, contra las comunidades, contra las familias, contra niños y niñas.

Lea también: Quiénes eran las otras cuatro mujeres asesinadas junto al periodista Rubén Espinosa en México

Cuando se murió la Mamá Grande, la historia de sus funerales fue la más verídica, porque ella, la Mamá, fue la reina soberana y absoluta del reino de Macondo. ¿Cuántas veces he leído este cuento? ¿Quieres que te lo cuente otra vez?, me decía mi padre cuando yo era una niña y disputaba mi propio Macondo.

Frente a mis 30 alumnos de primer semestre de la Licenciatura de Lengua y Literatura Hispanoamericana, hace un año, exactamente en septiembre, después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la lectura del cuento de Gabriel García Márquez cobró un nuevo sentido y lo comuniqué: nunca como hoy respeto y venero el aula, el espacio universitario, el derecho a la expresión, a las ideas y a la literatura.

Visita nuestra página del HayFestivalMéxico@BBCMundo aquí.

Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Periodistas y comunicadores han sido amenazados y asesinados por denunciar temas relacionados con la violencia y el narcotráfico en la zona.

La Mamá Grande fundó la aldea alrededor de su apellido: "Nadie conocía el origen, ni los límites, ni el valor real del patrimonio, pero todo el mundo se había acostumbrado a creer que la Mamá Grande era dueña de las aguas corrientes y estancadas, llovidas y por llover, y de los caminos vecinales".

La Mamá Grande era dueña de un patrimonio secreto: tres baúles de cédulas electorales falsas y el derecho de sufragio de electores muertos en un siglo.

La Mamá Grande era dueña de un patrimonio invisible: "La riqueza del subsuelo, las aguas territoriales, los colores de la bandera […] las reinas de la belleza, los discursos trascendentales, las grandiosas manifestaciones, las distinguidas señorita […] el problema de la carne, la pureza del lenguaje, los ejemplos para el mundo".

La Mamá Grande es la Metáfora Grande de las dictaduras latinoamericanas y este relato junto con siete más, fue publicado por vez primera en 1962, por la editorial de la Universidad Veracruzana, máxima casa de estudios que en estos tiempos de ríos revueltos quieren desprestigiar.

Un gobernador no tiene derecho a sentirse la Mamá Grande ni a decir (...) que lo que ocurre afuera de su reino (caso Narvarte) no le preocupa ni le ocupa"

Un gobernador no tiene derecho a sentirse la Mamá Grande ni a decir que lo que vaya en contra de él va en contra de los Veracruzanos y que lo que ocurre afuera de su reino (caso Narvarte) no le preocupa ni le ocupa.

A poco más de un año de la desaparición y homicidio de los jóvenes –tan jóvenes- de la escuela Normal de Ayotzinapa, recupero la excelente entrevista que la periodista Mónica Maristain le hizo al escritor Juan Villoro el 14 de noviembre de 2014.

Villoro dijo: "El caso de Ayotzinapa, además, tiene que ver con 43 muchachos inocentes, que estudiaban para ser maestros, que son los formadores del futuro. Eran maestros pobres que iban a tratar de capacitar a gente más pobre que ellos. Si no podemos tener esperanzas en ese tipo de personas no las podemos tener en nadie […] Creo que la respuesta inicial en México ha sido esta vez diferente y nos hacía falta para articular el descontento y generar una empatía muy grande, creando –por así decirlo- una 'República Emocional'. No sabemos muy bien hacia dónde va a conducir esto, pero al nivel del sentimiento hay una unanimidad de la respuesta y ha conmovido a la comunidad internacional".

Una "República Emocional" que se ha gestado en el dolor y en la manipulación de los eventos pero que no cuaja a una República Cerebral. Parecería que mientras más muerte y crueldad, más lo resistimos. Somos fantasmas en los baúles de la Mamá Grande y nuestra bandera representa este país y sigue siendo roja, demasiado roja.

Mi Veracruz personal me tiene triste y consternada pero no carente de visión ni de acción como lo están haciendo otros/as colegas, cómplices y rijosos (esa palabra) desde Ciudad Juárez hasta todas las fronteras-piel de México.

----------

Magali Velasco Vargas (Xalapa, 1975) es escritora y doctora en Estudios Románicos por la Sorbona de París-IV. Autora de los libros de cuentos "Vientos machos", "Tordos sobre lilas" y "Vientos machos y otros cuentos", en 2003 recibió el Premio Internacional Jóvenes Americanistas (Santiago, Chile) por su ensayo "El cuento: la casa de lo fantástico". Vivió cinco años en Ciudad Juárez desarrollándose como profesora e investigadora de la UACJ. Actualmente es docente e investigadora en la Facultad de Letras de la Universidad Veracruzana y Coordinadora General de la Feria Internacional del Libro Universitario, de la UV. Su libro más reciente es el álbum "El norte de Bruguel", en colaboración con el artista chihuahuense Gerardo Vargas Frías.

----------

El Hay Festival México es un encuentro entre pensadores y personalidades para debatir sobre el mundo de hoy e imaginar el de mañana.

Este año tiene lugar en Ciudad de México entre el 23 y el 25 de octubre.

Y, por primera vez en su historia, también tiene una versión digital, el HayFestivalMéxico@BBCMundo, coproducida por BBC Mundo.

Todo lo que necesitas saber sobre el HayFestivalMéxico@BBCMundo lo encuentras aquí.

Contenido relacionado