Samanta Schweblin, la autora que dejó de hablar porque le frustraba el lenguaje

Samanta Schweblin Derechos de autor de la imagen Alejandra Lopez

Cuando Samanta Schweblin tenía 12 años dejó de hablar.

No porque tuviera ningún problema psicomotor o en sus cuerdas vocales, sino porque la superaba la enorme diferencia entre lo que ella quería decir y lo que entendía la gente.

"A mí me frustraba mucho el lenguaje. Me fastidiaba la distancia que había entre lo que yo quería hacer, transmitir, y que finalmente llegaba al otro", le dice a BBC Mundo la autora argentina desde Ciudad de México, donde participó en el Hay Festival México.

La directora del colegio le dijo a su madre que si después del verano no volvía con un certificado de la psicoanalista de que Samanta era normal, no pasaba a la secundaria.

"Mi psicoterapeuta que es una genia total y a la que le voy a agradecer toda la vida, le mandó una carta que decía que yo era una persona muy normal, pero que tenía un completo desinterés por el mundo que me rodeaba".

Samanta y el lenguaje no eran amigos. Hasta que aprendió a dominarlo con una herramienta mágica: la literatura.

"La literatura me dio la oportunidad de poder manipular el lenguaje con una pinza casi científica, aunque tome días, meses, años para decir exactamente lo que quiero decir".

A mí me frustraba mucho el lenguaje. Me fastidiaba la distancia que había entre lo que yo quería hacer, transmitir, y que finalmente llegaba al otro"

Hoy es considerada una de las escritoras de menos de 40 años más promisorias de Argentina. Cuentista por excelencia, sus relatos han ganado prestigiosos premios internacionales.

Su primer libro de cuentos, El núcleo del disturbio (Destino, 2002), fue premiado por el Fondo Nacional de las Artes y en el Concurso Haroldo Conti. Su segundo libro, Pájaros en la boca (Almadía, 2009), fue galardonado con el premio Casa de las Américas, traducido a 13 idiomas y publicado en 22 países. Además, obtuvo una beca DAAD en Alemania, donde actualmente reside.

La familia como base del drama existencial

El tema común de los relatos de Schweblin son las relaciones familiares. Especialmente las de padres con hijos y viceversa.

"Cuando uno educa, prepara a alguien para la vida y trata de formarlo, inevitablemente también lo está deformado. Le está transmitiendo todos sus prejuicios, mandatos y sin embargo se hace con mucho amor. Eso para mí es una tragedia", relata la autora.

Me fascina lo extraordinario, lo anormal, lo insólito y curiosamente no necesito salir del núcleo familiar para encontrarlo, está todo ahí"

No son relaciones fáciles. Tampoco agradables. La narrativa de la escritora argentina tiene más que ver con la violencia emocional, la pérdida y los quiebres. Schweblin explota aquellas cosas que ocurren en todas las familias, pero que prefieren taparse con un velo.

"A mi me gusta mucho la institución de la familia. Me fascina porque creo que es el lugar inicial del drama del ser humano", le explica a BBC Mundo.

"Me fascina lo extraordinario, lo anormal, lo insólito y curiosamente no necesito salir del núcleo familiar para encontrarlo, está todo ahí", asegura la autora.

Reencuentro con el lenguaje

Tras la beca, Schweblin decidió radicarse en Berlín. Allá comenzó a dictar talleres literarios para latinoamericanos que han resultado una excelente experiencia, según comenta.

Fruto de estos talleres, la escritora volvió a reflexionar sobre el lenguaje, esta vez a partir de la diversidad de formas que tiene un mismo idioma: el español.

Y aunque -muy a su pesar- está hablando cada vez con menos acento argentino, en su escritura conserva sus raíces.

"No escribo de una manera universal. Yo soy argentina y escribo en porteño", aclara.

Saberme leída me importa muchísimo, pero en la instancia de la escritura, estoy sola"

Más allá de si está en Berlín, Buenos Aires o Tombuctú, Schweblin busca con su pluma captar la esencia de las relaciones cotidianas.

Image caption "La familia es el lugar inicial del drama del ser humano", asegura la escritora argentina.

La inspiran imágenes. "Algo que escuché, algo que leí, pequeñas iluminaciones que no están completadas. Y justamente porque están cojas es que no puedo evitar pensar en eso. Y pensar, y pensar".

Es una búsqueda en solitario, eso sí. Sus lectores le importan, para ellos pasa por un ritual que odia y prefería evitar: la prensa, y está atenta a cualquier feedback que le llegue de ellos.

Sin embargo, a la hora de escribir, las cosas cambian.

"Saberme leída me importa muchísimo, pero en la instancia de la escritura, estoy sola", cuenta.

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Samanta Schweblin habló con Constanza Hola, de BBC Mundo, en el marco del Hay Festival México, un encuentro entre distintos pensadores y personalidades para debatir sobre el mundo de hoy e imaginar el de mañana, que tuvo lugar en Ciudad de México entre el 23 y el 25 de octubre.

Por primera vez en su historia, contó con una versión digital, el HayFestivalMéxico@BBCMundo, coproducida por BBC Mundo.

Todo lo que necesitas saber sobre el HayFestivalMéxico@BBCMundo lo encuentras aquí.

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