"El amor es simple... o es imposible": cuatro generaciones en el Día del Amor

Castagnino Derechos de autor de la imagen Eugenia Castagnino

El amor está en el aire... y es todo "culpa" de San Valentín.

El 14 de febrero es imposible no verlo: romance en publicidades edulcoradas, en los medios de comunicación y en las vidrieras de las tiendas, entre globos con forma corazón y ofertas de cenas a la luz de la vela.

Pero, ¿cómo es el amor en la vida real? La respuesta es única y personal, ciertamente. Pero en BBC Mundo quisimos ver cómo cambia con el paso de los años.

Y se lo preguntamos a cuatro generaciones de una misma familia, que aquí nos cuenta cómo es hoy buscar (y a veces, encontrar) el amor romántico.

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Image caption "Ahora, que estoy sola hace varios años, paso por períodos en donde le sumo conciencia a mis ganas de conectar verdaderamente con alguien. Le pongo energía", dice Eugenia.

"¿CUÁNDO DEJAMOS DE BAILAR LENTOS?"

María Eugenia Castagnino tiene 35 años y vive "soltera solterísima" en Buenos Aires.

Mi última pareja estable terminó hacia mediados de 2008 (léase, hace casi 8 años que estoy soltera).

Antes, mi historia incluye una relación con el que fue el padre de mi niño: una relación en la que me enganché al instante y que pasó por noviazgo, separación, embarazo e intento de convivencia fallido en dos años.

Si tuviera que hacer un balance, los resultados son positivos. Si bien no me considero una mujer extremadamente enamoradiza ni romántica, siento que me tocó vivir un buen rango de diferentes "colores" del amor: tuve de los amores adolescentes, simbióticos al máximo, con notitas en los recreos del secundario, poesías, mucho pegoteo, mucho lento para "apretar" a morir (¿en qué momento dejamos de bailar lentos?)

Los de verano, esos que duran apenas días pero se viven como si fuera el summum de lo que alguna vez vas a sentir. Uno de esos veranos, me escapé un fin de semana a Rosario [a 300 kilómetros de Buenos Aires] y le mentí a mi mamá diciéndole que me iba a dormir a la casa de una amigapara buscar a un pibe del que solo sabía el nombre y el apellido. Pensaba que Rosario era… no sé… un pueblito de 600 personas, no una ciudad de casi un millón de habitantes.

Tuve también el amor con el que intentas un proyecto de familia, aunque luego haya fallado.

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Image caption En su tiempo libre, Castagnino (en el centro) toma clases de actuación.

Y ahora que estoy en los "treinti" siento que las historias de amor están, sí, pero son mucho más breves, más fugaces. ¿Vale el amor de diez días? Antes creía que no, ahora tengo otra mirada.

A veces pienso que estoy más exigente, a veces pienso que es porque me da pereza. O porque tengo tantas cosas de las que ocuparme que me cuesta darle espacio al romance en mi vida.

Todo bien con la idea de que "el amor puede estar a la vuelta de la esquina", pero también siento que a mi generación –donde la mayoría ya venimos de algunos palazos y desilusiones- le cuesta más abrirse al otro. Confiar nos cuesta, tanto a los hombres como a las mujeres. Entonces es más fácil el sistema 'toco y me voy, no vaya a ser que me enganche'.

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Image caption "Tinder nos facilitó las cosas en algunos aspectos, pero nos las complicó en otros".

[La app de citas] Tinder y otras tecnologías nos facilitaron los trámites en muchos aspectos, pero también nos la complicaron en otros. Nos tocó la era de los "amores líquidos", que parece que están pero en cuanto quieres asirlos, chau, se te escurrieron. Pero celebro del presente la libertad de elegir.

¿Si tengo amor ahora? Muy incipiente, pero sí. Estoy en esa etapa de descubrir al otro, cuando todo es brillo y novedad. Donde somos espléndidos y perfectos. Harto sabemos que, si bien es una etapa buenísima, no dura para siempre.

Yo creo que buscar el amor hoy es una decisión. Mecanismos hay miles: puede ser Tinder, Match.com, salir todos los días y exponerse a nuevos encuentros, aceptar que te presenten a alguien vía Facebook, ir más atenta por la calle, todo vale y cada uno verá lo que mejor le cabe.

Pero hay que poder decir 'OK, estoy acá y me arriesgo a que me vean tal cual soy'. Hay algo de salto al abismo en ello. Pero el que no arriesga, no gana, dicen.

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Image caption Valentino Vidal con su mamá: "selfie" en un recital de rock.

"LA AMISTAD TAMBIÉN ES AMOR"

Valentino Vidal tiene 11 años, va a la primaria y es hijo de Eugenia.

Para mí, el amor se encuentra solo. Pero bueno, si no lo encontrás durante mucho tiempo, ahí lo tenés que salir a buscar.

Y para hacerlo, lo primero que tenés que ser capaz es de dar amor, porque si no por más que lo busques no va a aparecer.

El amor es afecto, respeto, cuidado, tolerancia, compañerismo entre dos personas que se quieren. Yo creo que la amistad también es amor.

[Agrega su mamá: "A los 6 o 7 años estaba muy enamorado de una compañera del colegio. Hablaba todo el día de lo linda que era, de sus rulos, y un día me dijo que la invitáramos al cine. Así que fuimos los 3. Esa creo que fue su única 'cita' hasta el momento."]

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Image caption Mirta Záccaro estuvo casada por 26 años, desde los 23. Tras el divorcio, lleva 11 años en pareja.

"A VECES AL AMOR HAY QUE AYUDARLO UN POCO"

Mirta Záccaro, 59 años, se divorció después de 26 años de matrimonio. Tiene tres hijos, entre ellos Eugenia.

Mi primer amor fue a los 18 años, que me puse de novia con un compañero de estudio y 'novié' cuatro años pero lo dejé porque me celaba demasiado.

A los 22 conocí al que fue mi marido y en nueve meses nos casamos, la pasión de la juventud en un noviazgo breve e intenso. Formamos una familia y fuimos muy felices mientras duró el amor.

Ahora estoy en pareja, desde hace 11 años. ¿Cómo fue buscarlo? Estaba ahí... a mi alcance. En el trabajo. La cotidianeidad hizo que de a poco me fuera enamorando. Durante un año y medio me contuve, hasta que un día escribí una carta expresándole todos mis sentimientos. Pero recién tuve el coraje de entregársela cuatro meses después de haberla redactado.

Ahora tengo a quien amar y quien me ama, me mima, me espera, me acompaña. Hay mucho respeto y confianza, es la persona que banca (soporta) todos mis estados de ánimo y humores. Me siento muy acompañada y libre a la vez.

Nos tenemos el uno al otro para compartir los proyectos de esta edad, los afectos de hijos y nietos.

Yo creo que el amor no se busca sino que se encuentra… pero a veces hay que ayudarlo un poco.

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Image caption A los 75, Susana -en la foto, con su nieto- se reencontró con el novio de su adolescencia.

"EL AMOR ES FÁCIL... O ES IMPOSIBLE"

Susana Castagnino es viuda. Tuvo dos matrimonios y ahora, a los 75, está de novia con su primer amor adolescente. Es tía de Eugenia.

Como todo en la vida, el amor cambia.

Tuve muchos amores durante todos estos años. Luces y sombras. A veces siento que me fue bien, a veces muy bien, a veces más o menos, a veces mal. ¡Ahora estoy en la cima, así que muy bien!

Ahora estoy con Nando, que fue mi primer amor, y como todo primer amor, fue inolvidable. [Fue mi novio de los 15 años] y después de 60 años sin vernos nos volvimos a encontrar.

Se mantuvo la misma atracción de aquel tiempo, pero es evidente que con el tiempo estamos cambiados. Siento que lo que vivimos hoy es la continuación de esa relación adolescente. Porque el flechazo fue inmediato.

Nunca busqué a un hombre, hice que ellos me buscaran a mí. Siempre llegué al amor a través de personas que eran conocidos de conocidos. Alguien que me presentaba a alguien, y así.

Nando también reapareció en mi vida así, por un tercero que nos conocía de casualidad a ambos, y que, al nombrarme, hizo que él se acordara de mí y me buscara.

Para mí todo tiempo pasado no fue mejor. ¡Ya ni me acuerdo a veces! Porque el pasado es de piedra… y el futuro, ¿quién lo conoce? A mi edad, el presente toma una dimensión que es maravillosa.

A veces veo que los más jóvenes se enroscan demasiado con el tema, cuando en realidad es simple: el amor está o no está. Y chau.

El amor es fácil… o es imposible.

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Producción y entrevistas de Valeria Perasso, BBC Mundo.