Si Zidane no tiene la culpa, la tendrá el "dueño" del club, Florentino Pérez

Zinedine Zidane y Florentino Perez Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption El Real Madrid ha caído a nueve puntos del Barcelona en la lucha por el título de la Liga, cuatro más de la ventaja que había cuando Zinedine Zidane llegó al banquillo.

¿Quién tiene la culpa de los malos resultados del Real Madrid? ¡Ah, la pregunta del millón!

Seguramente no será Zinedine Zidane, a quien se alababa hasta hace un par de días por su éxito en devolver la confianza y la brillantez al primer equipo.

Tal vez sea el momento de buscar a otro responsable, sentado en el sillón de una oficina fastuosa, en lugar del duro banquillo de los entrenadores.

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Image caption Florentino Pérez es más que el presidente del Real Madrid, es el líder de todo el imperio del club blanco.

Los títulos del periodismo deportivo de Madrid son elocuentes: "Un Real Madrid de leyenda"… ¡ejem!… no, que este es del baloncesto, celebrando que el equipo ganara brillantemente la Copa del Rey ante el Gran Canaria.

No. El que estábamos buscando es del fútbol, como este, del AS: "El Barça se distanció cuatro puntos desde que está Zidane"; o este otro, del Marca: "El efecto Zidane se apaga, vía libre para el Barça"; o en El País: "El RM de Zidane descarrila en Málaga"; o El Mundo: "Zidane, al mismo ritmo que Benítez".

En el Madrid parecen fracasar con más rapidez

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Es que en la liga española se está perfilando el cierre de la temporada, con el Barça despegado (ocho puntos sobre el Atlético, nueve sobre el RM), una ventaja que casi todos, incluso muchos madridistas, consideran irrecuperable.

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Image caption Ronaldo volvió a marcar, pero sus estadísticas personales están a un nivel superior a las del equipo.

Los tres equipos jugaron mal el fin de semana, pero el Barça se las arregló para ganar, 1-2 al Las Palmas, mientras que el RM sólo empataba 1-1 en Málaga y el Atlético debió conformarse con 0-0 en su casa ante el Villarreal.

Mañana martes, cuando el Barça juegue en Londres ante el Arsenal, por la Champions, comprobaremos si el equipo se está "dosificando", como asegura el Sport (publicación de Barcelona, claro), o si está acusando fatiga, exceso de confianza o una coyuntura técnico/táctica adversa, como creen otros.

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Image caption El Barcelona no jugó bien ni contra Las Palmas ni entre semana versus el Sporting de Gijón, pero sumó los seis puntos en disputa.

Lo evidente es que los últimos resultados han socavado la imagen ganadora de Zinedine Zidane, que sucedió a Rafa Benítez entre dudas, debido a su falta de experiencia, pero que obtuvo una serie de alentadores triunfos en el Santiago Bernabéu y en Roma, por la Champions, la competición fetiche del Madrid.

El problema es que, igual que durante la gestión de Benítez, el equipo perdió puntos como visitante, dos ante el Betis y ahora otros dos ante el Málaga.

Esto no debería anotarse a Zizou en la cuenta del debe, ya que el francés ha logrado inyectar optimismo y cooperación en el plantel, comenzando por Cristiano Ronaldo, algo en lo que Benítez fracasó en forma estrepitosa.

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Image caption Sergio Ramos acompaña a Cristiando Ronaldo en la celebración junto a Zidane.

Pero en este caso el mérito del técnico actual es el mismo de Carlo Ancelotti, que se ganó la solidaridad de los "peso pesados" del vestuario pero igualmente perdió el cargo. El presidente llegó a admitir en rueda de prensa que no sabía (o no quería decir) por qué lo estaba despidiendo.

Un personaje como Zidane, una leyenda que comenzó en forma alentadora como técnico bisoño en un primer equipo (muchos esperaban una catástrofe), no puede ser tratado con la ligereza con que se trató a Ancelotti, Benítez y los demás, que pertenecen a la modesta estirpe de los técnicos experimentados.

El Real Madrid no es territorio propicio para entrenadores.

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Image caption ...Y hace unos meses, junto a Rafael Benítez en la presentación del equipo durante el trofeo Santiago Bernabéu.

Desde la llegada del actual presidente, Florentino Pérez, en el 2000, han pasado por el banquillo los siguientes profesionales: Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster, Juande Ramos, Pellegrini, Mourinho, Ancelotti, Benítez y Zidane.

Cabe destacar que Capello, Schuster y Ramos fueron contratados por el presidente Ramón Calderón, durante un interregno en la era del "florentinato", como el AS ha bautizado la presidencia de Florentino Pérez.

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Image caption Vicente del Bosque fue un técnico respetado y seguido por el madridismo, pero no cumplía con los requisitos del entrenador moderno que aspiraba Pérez.

El club ha tenido técnicos campechanos, rigurosos, "de la casa", extranjeros, españoles, manipuladores, negociadores. Todos han "fracasado", incluso tras haber ganado algunos, por una razón u otra, tal es el destino irremediable de todos los técnicos.

Lo diferente, claro, es que en el Madrid parecen fracasar con más rapidez.

En búsqueda del culpable… no hay otro ánimo más extendido en el mundo afectivo del fútbol cuando los resultados son adversos y el adversario principal encadena un triunfo tras otro.

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Image caption A los aficionados de un equipo como el Real Madrid, acostumbrados a ganar, les cuesta digerir haber ganado sólo una liga desde 2008.

El presidente Pérez tiene una obsesión con el control del vestuario, que identifica como su desafío principal, ya que los egos de tantos cracks no pueden calzar en el once titular.

El primer despido del "florentinato" fue el exitoso Vicente del Bosque, culpable, según una versión muy difundida, de tolerar la influencia disgregadora de jugadores como Hierro, Morientes, McManaman y Makelele.

La era de Florentino Pérez

2000-2006 / 2009-presente

14 títulos

(3 ligas, 2 Copas del Rey, 2 Champions, 3 Supercopa de España, 2 Supercopa de Europa, 1 Intercontinental, 1 Mundial de clubes)

  • 22 títulos del FC Barcelona

  • (6 ligas, 2 Copas del Rey, 3 Champions, 5 Supercopa de España, 3 Supercopa de Europa, 3 Mundiales de clubes)

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Cuando los malos resultados posteriores exasperaron a Pérez y lo llevaron a renunciar, en febrero de 2006, explicó que había "maleducado a los jugadores y se han confundido", enfatizando así el problema del vestuario.

Mourinho fue el único técnico que pareció conformar a Pérez: prescindió de sus servicios sin señalarlo como "culpable" profesionalmente; a fin de cuentas, Mou y él habrían sido víctimas de las circunstancias, atizadas por la indisciplina de ciertos jugadores y la malicia del periodismo, que inventa historias infames.

El presidente Pérez ha utilizado y descartado a varios de los entrenadores de primera fila en el mercado europeo.

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Image caption Zidane junto a Carlos Ancelotti, del que fue adjunto.

Todo parece indicar que, esta vez, el Real Madrid deberá ser paciente con su técnico de turno. Habrá que apostar por la personalidad y la leyenda de Zinedine Zidane aunque los resultados tarden en llegar.

El problema es que un club con la tradición ganadora y el justificado orgullo del Real Madrid no puede detenerse; necesita triunfos y muchos madridistas creen que en este sentido los títulos del "florentinato" no son suficientes.

En la primera presidencia de Pérez, entre 2000 y 2006, seis entrenadores ganaron siete títulos; en la segunda, desde 2009, cuatro técnicos han ganado otros siete títulos. Catorce trofeos no son suficientes para el Real Madrid, porque "el otro", ustedes saben quién, ha ganado más en ese lapso, en especial en su segundo mandato.

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Image caption Zidane seguramente tendrá más crédito que el que tuvo Rafael Benítez.

Nuevamente, ¿de quién es la culpa? No se puede seguir cambiando a los técnicos. Seguramente la persistencia del "fracaso" se debe a otra razón. Tal vez la dirección deportiva del club debiera cargar con la culpa.

El problema es que, en la práctica, el personaje que funge como verdadero director deportivo es el presidente, quien de paso también es el virtual "dueño" del club, porque sólo él está en condiciones de aspirar a la presidencia, ya que los nuevos estatutos exigen una antigüedad de 20 años como socio y una cuantiosa fortuna personal para avalar el presupuesto.

La última palabra, por supuesto, la tienen los socios del Real Madrid, pero si ninguno de ellos tiene la antigüedad y el dinero suficiente para enfrentar en elecciones al actual presidente…

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