Tras tres años de trabajo, se presenta el esperado documento del papa Francisco sobre la familia

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Image caption El Papa da un mayor margen de maniobra a los obispos locales en temas como la comunión para los católicos divorciados.

Se trata de un documento que ha sido largamente esperado por los 1.300 millones de católicos del mundo.

Ahora finalmente el papa Francisco hizo pública su exhortación apostólica "El amor en la familia", un documento de más de 200 páginas es la culminación de tres años de trabajo del Pontífice.

En él el Pontífice incluye las conclusiones de sus dos Sínodos sobre la familia, el matrimonio, los anticonceptivos y la crianza de los hijos.

Y, en esencia, no cambia la doctrina católica sobre esos asuntos, como algunos católicos liberales creían iba a suceder.

Lo que sí hace el Papa es dar un mayor margen de maniobra a los obispos locales en temas como la comunión para los católicos divorciados o el bautizo para los hijos de parejas en las que solamente uno de los padres es católico practicante.

"Abrir el camino"

Como explica la corresponsal de asuntos católicos de la BBC, Caroline Wyatt, lo que hace la exhortación de Francisco "es abrir el camino para una mayor traspaso de competencias dentro de la Iglesia en los asuntos que más dividen a los obispos".

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Image caption El documento ha sido largamente esperado por millones de católicos.

Es decir, el Papa está abriendo la puerta para que los obispos de cada país interpreten la doctrina y busquen soluciones según las bases de su propia cultura.

Lo que los católicos liberales esperaban era una Iglesia "más abierta", una que, por ejemplo, permitiera que los divorciados y quienes se han vuelto a casar fueran readmitidos en la Iglesa.

Los conservadores, sin embargo, mantienen, que esta "apertura" devalúa el principio establecido por Jesús de que el matrimonio es indisoluble.

También se esperaba que la Iglesia recibiera más compasivamente a las familias que no se ajustan al actual modelo católico tradicional.

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Image caption El docuemnto de 260 páginas es fruto de tres años de trabajo.

Y muchos pedían más entendimiento sobre otros asuntos divisorios como los anticonceptivos y el tratamiento que reciben los católicos homosexuales.

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Lo que dice el documento sobre...

Los anticonceptivos: "Debe promoverse el uso de métodos basados en las 'leyes de la naturaleza y la incidencia de fertilidad', ya que 'estos métodos respetan los cuerpos de los cónyuges, alientan la ternura entre ellos y favorecen la educación de una auténtica libertad...'".

Los divorciados que se vuelven a casar: "Debe evitarse el lenguaje o la conducta que puede conducir a que se sientan discriminados y debe alentárseles a que participen en la vida de la comunidad. El cuidado de la comunidad cristiana a esas personas no debe ser considerado un debilitamiento de su fe y un testimonio de la indisolubilidad del matrimonio...".

Sobre las familias "no tradicionales": "En ocasiones hemos propuesto un ideal teológico, demasiado abstracto y casi artificial del matrimonio, muy retirado de las situaciones concretas y de las posibilidades prácticas de las familias reales. Esta idealización excesiva... no ayuda a hacer al matrimonio más deseable y atractivo, sino todo lo contrario".

Sobre las "uniones libres": "Un pastor no puede sentir que es suficiente con aplicar las leyes morales a los que viven en situaciones 'irregulares', como si fueran piedras para arrojar a la vida de la gente... Ya no se puede decir simplemente que aquellos que viven en una situación 'irregular' viven en un estado de pecado mortal...".

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"Más integración"

En sus conclusiones, el Papa urge a una "mayor integración de la Iglesia" hacia los que dice están "en situaciones irregulares".

Francisco pide a los sacerdotes ejercitar un criterio cuidadoso sobre los que llama 'familias heridas' y que sean "compasivos en lugar de emitir juicios".

"Un pastor no puede sentir que simplemente aplicar leyes morales a quienes viven en situaciones 'irregulares' es suficiente, como si estas fueran piedras para lanzar a la vida de la gente", escribe Francisco.

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Image caption Muchos pedían más apertura en asuntos como los anticonceptivos y el tratamiento de los católicos homosexuales.

También critica el "individualismo" que, dice, ha llevado a muchos en Occidente a valorar su propia satisfacción sobre las necesidades de su pareja.

Y dice que "sí" debe haber educación sexual, pero insiste en que esta debe llevarse a cabo "dentro de un marco de educación sobre el amor".

El Papa envió un cuestionario a familias en todo el mundo preguntándoles sobre sus expectativas y temores.

Después reunió a obispos y cardenales en dos Sínodos en Roma, donde los alentó a debatir los asuntos que dividen a la Iglesia en muchos países.

"Guía respuetuosa"

Según explica Caroline Wyatt "el largo documento muestra exactamente cuál es la posición del papa Francisco cuando aborda el campo minado de la enseñanza católica en la familia".

"El énfasis está en una mejor guía espiritual: mejor preparación para que las parejas conozcan lo que matrimonio involucra y más entendimiento de los sacerdotes sobre la fragilidad humana".

Francisco se ha ganado una reputación como reformista, pero quizás algunos católicos ahora se verán desilusionados con su exhortación.

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Image caption El Papa pide una mayor integración en la Iglesia para los que están en "situaciones irregulares".

Aunque en repetidas ocasiones se ha pedido a la Iglesia católica recibir más positivamente a los católicos gays, en el documento no hay cambios sobre las actitudes de ésta hacia la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales).

Al respecto, Francisco recomienda "una guía espiritual respetuosa", lo cual está muy alejado del reconocomiento a las familias gay y matrimonios del mismo sexo que muchos activistas LGBT había pedido.

"Es probable que los tradicionalistas digan que el papa Francisco está abiendo la puerta al caos en el futuro al sugerir que una Iglesia de 'una sola talla' no es el camino a seguir", dice Caroline Wyatt.

"De la misma forma, algunos liberales se verán sumamente desilusionados de que no se está dando una mayor apertura hacia los católicos gays".

"Pero esto es algo que nunca se esperó que abordara el Papa Francisco" asegura la corresponsal de la BBC.

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