¿Por qué Bélgica entregará pastillas de yodo a toda su población?

Reactor nuclear belga en Doel, al norte del país Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption Todos los reactores nucleares de Bélgica están rodeados de personas que viven a menos de 100 kilómetros de ellos, como ocurre con la planta de Doel, que se ve en la imagen.

El gobierno belga resolvió distribuir pastillas de yodo a toda la población del país, como una medida de seguridad nuclear.

Estas tabletas sirven para reducir el daño que la radiación causa en el cuerpo después de un accidente nuclear, según explica James Gallagher, editor de Salud de BBC News.

Cuando ocurre una explosión o fuga de un reactor, el yodo radioactivo que se libera se concentra en la glándula tiroides de los seres humanos y daña sus tejidos.

Finalmente, este daño puede producir cáncer.

Pero si uno toma las pastillas, la tiroides se llena de yodo estable, así que no queda espacio para material radioactivo.

La gente que vivía cerca a la planta nucler de Fukushima, en Japón, recibió estas pastillas luego de que un terremoto, seguido de un tsunami, causaran una fuga radioactiva en marzo de 2011.

Por Fukushima

La norma actual de seguridad nuclear de Bélgica determina que las pastillas de yodo deben entregarse a la población que viva en un radio de 20 kilómetros alrededor de un reactor.

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Image caption El desastre nuclear de Fukushima destruyó lugares cercanos como el distrito de Ukedo, ubicado a cinco kilómetros al norte de la planta.

Pero la ministra de Salud de ese país, Maggie De Block, dijo que el radio debe incrementarse a 100 kilómetros.

Y claro, si se dibujara un círculo de 100 kilómetros de radio a partir de cada reactor en la región, no quedaría un solo centímetro cuadrado de Bélgica sin cubrir.

Así que, dijo, las pastillas se entregarían a toda la población.

La ministra detalló que este cambio se implementará a raíz del desastre nuclear de Fukushima, Japón, ocurrido en marzo de 2011.

"Todos los países han actualizado sus planes para una emergencia nuclear", dijo De Block a la televisión local.

Estado dudoso

Sin embargo, los países vecinos han criticado el estado de los reactores nucleares belgas.

En abril, Bélgica rechazó un pedido de Alemania para cerrar temporalmente dos de sus reactores más viejos, el Doel 3 y Tihange 2, ya que detectaron defectos en ellos.

La solicitud había sido impulsada por la ministra del Ambiente alemana, Barbara Hendricks, a raíz de un informe de la comisión independiente alemana de Seguridad en Reactores.

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Image caption La ministra de Salud de Bélgica, Maggie de Block, dijo que la decisión de entregar pastillas a toda la población se había tomado a raíz del desastre de Fukushima.

Estos reactores ya habían sido cerrados temporalmente en 2012.

Protección insuficiente

Bélgica tiene siete reactores nucleares en Doel y Tihange, y un reactor de investigación en Mol.

Pero la decisión de entregar pastillas de yodo también toma en cuenta a reactores en países vecinos como Holanda, que tiene uno en Borssele, cerca a la frontera.

El gobierno holandés actualizó su política de pastillas de yodo en marzo, para que las mujeres embarazadas y menores de 18 reciban estas tabletas dentro de 100 kilómetros de los reactores de Borssele y Doel. El diputado belga Jean Marc Nollet dio la bienvenida a la propuesta de dar las pastillas a toda la población, pero considera que no será suficiente.

El riesgo no desaparecería con las pastillas, dijo. Las consecuencias de un accidente nuclear permanecerían en la salud, el ambiente y la economía.

Además, las pastillas de yodo no ofrecen protección contra elementos radioactivos como el Cesio 137.

Se espera que en junio se actualice la norma que regula la entrega de pastillas y que estas se repartan el próximo año.

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