La polémica en la provincia de Buenos Aires por la vuelta de las peores calificaciones en la primaria

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Image caption Vuelven las malas notas a la escuela primaria de a provincia de Buenos Aires.

El gobierno provincial de Buenos Aires cambió el régimen de calificaciones y volvió a incluir las notas más bajas en la escuela primaria, una decisión que causó críticas en parte de la comunidad educativa.

Los alumnos de entre 4º y 6º grado podrán ser calificados con un 1, 2 o 3 (hasta ahora la nota más baja era un 4). Aprueban a partir del 7.

Y los estudiantes de entre primer y tercer grado que no cumplan con los objetivos podrán recibir un "desaprobado", mientras que hasta ahora la peor nota era un "regular".

La medida, que entrará en funcionamiento en el mes de junio, revierte una política establecida en 2014 por el gobierno anterior, del kirchnerista Daniel Scioli, que eliminaba las calificaciones del 1 al 3 y los llamados "aplazos" por considerar que repetir curso era estigmatizante.

En su momento, generó debate entre los que la criticaban por facilitar que los alumnos pasen de grado sin exigencias y los que pensaban que era una forma de mantener a los niños dentro del sistema.

La nueva medida incluye también eliminar la Libreta de Trayectoria, que se había empezado a utilizar en lugar del boletín escolar.

Afecta a 1.700.000 alumnos de las escuelas públicas y privadas.

El gobierno provincial dice que lo que se pretende es clarificar la escala para que sea "simple, clara" y "de rápida comprensión".

A favor y en contra

La medida fue aprobada por el Consejo General de Educación de la provincia de Buenos Aires, un órgano en el que están representados los partidos políticos y los sindicatos docentes. La votación fue cuatro votos a favor y tres en contra.

El ministro de Educación de Buenos Aires, Alejandro Finocchiaro, justificó la medida diciendo que la anterior reforma "no funcionó" y que era una de sus promesas de campaña.

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Image caption El gobierno quiere que la escala sea "simple, cara" y "de rápida comprensión".

Finocchiaro dijo a BBC Mundo que una escuela inclusiva es aquella donde hay "clases todos los días, donde se aprende lo que se debe aprender. Una escuela con un verdadero clima escolar, donde el esfuerzo representa un valor y no sólo un principio de buenas intenciones".

"La calificación es una expresión cualitativa o cuantitativa del juicio de valor que emitimos sobre la actividad y logros del alumno, inherente al acto educativo", agregó.

"Pensar que por este motivo estigmatizamos a los alumnos es un error grave, parte del supuesto que nuestros docentes no son capaces de tener una mirada integral sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje, que incluye a la evaluación como un instrumento más para la mejora de la educación".

En entrevista con Radio Mitre, Finocchiaro dijo que el boletín de notas era "una forma comprensible de comunicarse con las familias", mientras que el registro de trayectoria escolar es "absolutamente incomprensible".

Por su parte, el secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), Roberto Baradel, criticó la decisión de la gobernadora, María Eugenia Vidal, del partido oficialista Cambiemos.

"Están muy equivocados en cambiar el régimen a mitad de año", dijo, según el medio digital Infobae.

Baradel dijo que "se debería haber hecho una evaluación amplia y profunda de la marcha de todo el régimen, que es muy abarcativo y muy rico", según la agencia de noticias Télam.

La periodista Luciana Vázquez escribió en La Nación que ni la gobernadora ni Finocchiaro "tuvieron tiempo en estos cuatro meses y pico de gestión, para generar datos sobre el avance de los aprendizajes durante 2015".

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