Cibercafés que unen al mundo

Cibercafé en México
Image caption Para algunos, los cibercafés van más allá de utilizar internet.

Hace 15 años en el Reino Unido, internet era una herramienta reservada para ser utilizada en universidades y empresas dedicadas a la comunicación.

Los servicios de correo electrónico gratuito no abundaban y la interactividad era cuestión de ciencia ficción. Por ello, los cibercafés –sitios reservados para el uso de internet y que ofrecen además la oportunidad de beber un café, por ejemplo- se convirtieron en el lugar de encuentro para conectarse a la red.

Actualmente, las conexiones a internet desde los hogares, oficinas y aparatos portátiles han desplazado la importancia que tuvieron estos comercios en algunas partes. Sin embargo, en muchos países -especialmente en América latina- siguen más vigentes que nunca.

BBC Mundo presenta una selección de los comentarios que llegaron a nuestra redacción de internautas de varias partes del mundo sobre la importancia y el significado de los cibercafés en sus vidas.

Carlos Guzmán, colombiano en Londres

“Soy colombiano y vivo en Londres desde hace diez años. Vengo cada dos días para chequear mi cuenta de correo electrónico y leer todo sobre mi país".

"El fin de semana me comunico con mi familia en Colombia a través de una cámara web o algunas veces sólo chateamos. Tengo acceso a internet desde la casa y el trabajo, pero prefiero venir aquí porque hablan mi idioma, y además puedo encontrarme con mis amigos y luego llevarme productos colombianos a la casa".

Jessica Olivares, Bolivia

“En Bolivia la existencia de cibercafés ha aportado bastante pues no todos podemos acceder al servicio de internet".

"Ahora con los precios económicos no sólo podemos acceder a la información sino que también nos sirve para enseñar a otros a utilizarlo".

"La organización sin fines de lucro VocesBolivianas se maneja con esa dinámica, enseñando las herramientas 2.0 en cibercafés a quien quiera aprenderlas. También, los cibercafés acortaron las distancias y unieron familias separadas a causa de la migración”.

Nataly, colombiana en Londres

“Vengo aquí porque es un punto de encuentro para mis amigos y mi familia. Utilizo internet para chequear mi cuenta de correo electrónico y leer las noticias que vienen de Colombia".

"Además, así veo algunas de las telenovelas colombianas. Para mí, es una forma de sentirse en casa”.

Francisco Ramírez, México

“Soy dueño de uno, me he vuelto más inquisitivo e intuitivo, aprendí Linux y Mac aparte de Windows, soy un poco hack".

"Me da tristeza que en México los monopolios de Telmex y el mal gobierno que tenemos no dejen crecer la tecnología, tenemos el internet más caro y más deficiente del mundo. Acá en México Windows es el que tiene monopolio en las compus que se venden, conozco gente de todo tipo, a través de mi negocio me he dado cuenta del bajo nivel cultural que tenemos".

James Suddrey, Corea del Sur

“Los cibercafés aquí funcionan las 24 horas y se les llama ‘PC Bangs’ (‘bang’ significa ‘habitación’ en coreano). En el PC Bang, por lo general hay gente joven y adultos que juegan en línea por horas por un precio bastante razonable, unos US$50 centavos. Estos lugares pueden estar llenos de humo y casi siempre se encuentran cerca de bares concurridos y clubes".

"Algunos están ubicados en bloques de apartamentos y se han convertido en una adicción para muchos. De hecho, hubo una historia de un hombre que permaneció en cibercafé por tres días y murió de problemas cardíacos".

"La mayoría de la gente en Corea tienen acceso a internet pero los cibercafés son lugares para alejarse de la casa y permanecer sin distracciones jugando con otras personas en otras partes del mundo. Un dato interesante es que algunos grupos religiosos aquí están en contra de la utilización de los PC Bangs pues están preocupados de que se conviertan en una adicción para los jóvenes".

Yong QC, China

“Los cibercafés están presentes en pequeñas poblaciones en el sur de China, donde crecí. Eran simples y pequeños, pero fueron una novedad. Todos queríamos experimentar con esa cosa llamada internet. A través de internet podíamos ver muchas cosas que pasaban en todo el mundo y -aunque no sabíamos cómo funcionaba- era realmente fantástico. Nos dio mucha felicidad y amplió nuestros horizontes".

"Ahora trabajo en un aeropuerto donde hay computadoras por todas partes y también hay cibercafés. Sin embargo, ahora éstos son diferentes, son lugares amplios, limpios y bien decorados. Además, en los cibercafés también hay otros negocios. Puedes pedir lo que se te antoje para comer a través del teléfono sin dejar las instalaciones y algunas personas hacen dinero a través de los juegos".

Sikander Javed, Karachi, Pakistán

“En el año 2000 durante mi vida universitaria y cuando casi ningún hogar estaba conectado a internet aquí, habían pocos cibercafés en la ciudad. Recuerdo que le pregunté al dueño de un cibercafé cómo crear una cuenta de correo electrónico y después comencé a enviar y a recibir correo y fue así como comenzó mi relación con internet".

"Ahora ese cibercafé no existe porque quebró después de que la gente comenzó a tener acceso a internet en su casa. El gobierno invirtió en conexiones en red tras observar los efectos de internet en la población. Ahora ya casi no hay cibercafés en la ciudad".

Erdem Sezer, Estambul, Turquía

“Los primeros cibercafés aparecieron en Estambul en 1998. La conexión a internet era bastante baja y tomaba entre uno o dos minutos bajar la página de Yahoo que para ese momento era más popular que Google. Por lo general, a la gente le gustaban los juegos más que navegar por la red. Era bastante caro, debías pagar 2 liras turcas –que para ese tiempo eran US$2,14".

"En algunos establecimientos también te ofrecían comida y bebidas, otros eran famosos por sus tostadas y era imposible encontrar computadoras disponibles. Al tiempo que los cibercafés se convertían en sitios cada vez más populares, algunos estudiantes comenzaron a faltar a clases y esto provocó la prohibición al acceso a los cibercafés para los estudiantes menores de 18 años".

"Esa prohibición aún está en vigor. Ahora, la conexión a internet es mejor y los cibercafés son lugares bastante concurridos y puedes tener acceso a la red incluso desde las laptops en la sala de espera”.

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