Corredor bursátil condenado en Francia considera que su sentencia es injusta

Jérôme Kerviel, el bróker del banco Société Générale condenado por un tribunal parisino el pasado martes a tres años de prisión, dos de inhabilitación y a pagar una multa millonaria por generar pérdidas a su compañía valoradas en US$6,700 millones considera que está siendo utilizado como chivo expiatorio.

Kerviel hizó unas declaraciones a una radio francesa en la que afirma que se le ha "hecho pagar por todo el mundo, porque la Société Générale tenía que ser salvada y mataron al soldado" y afirmó sentirse "abatido por el peso de la sentencia y la responsabilidad con la que los jueces le hacen cargar", en referencia al pago de una multa que implica devolver a la compañía francesa las pérdidas que le generó.

El Tribunal exculpó a la Société Générale, a pesar de que Kerviel aseguraba que sus superiores conocían sus movimientos y lo incentivaban a asumir riesgos.

Kerviel reconoció que con su actual sueldo de 900 euros (US$1245) nunca será capaz de pagar la multa a la que se le condenó.