China ordena obispo a pesar de oposición del Vaticano

Por primera vez en casi cinco años, la Iglesia Católica de China, respaldada por el gobierno, ordenó un obispo que no cuenta con la anuencia papal.

Guo Jincai fue ordenado obispo en Chengde, en el noreste de Pekín, en una ceremonia que fue resguardada por la policía, la que mantuvo alejados a los reporteros.

La ordenación tuvo lugar a pesar de las protestas del Vaticano.

Los millones de católicos chinos están autorizados a practicar su religión sólo en iglesias que cuenten con el apoyo del Estado, las que no reconocen la autoridad de Roma.