Bangladesh: le corta los dedos a su mujer por estudiar

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Image caption La agresión no doblegó la voluntad de la joven.

Un hombre de Bangladesh le cortó los dedos de la mano derecha a su esposa con un machete porque continuó estudiando sin su autorización.

El hecho -confirmado por la policía, pero del que no hay verificación independiente- generó repulsa y la demanda de grupos de defensa de los derechos humanos de que se aplique un castigo severo contra el agresor, como informa el periodista de la BBC en Dhaka Anbarasan Ethirajan

La amputación se produjo cuando el marido, Rafiqul Islam, de 30 años de edad, regresó por sorpresa desde Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos, donde trabaja, y encontró a su esposa, Hawa Akther Jui, de 21 años, en casa de su cuñada.

"Me dijo que quería darme una sorpresa; me tapó los ojos", relató la joven en conversación telefónica con la BBC desde el distrito de Narsingdi, en el centro del país.

"Podía sentir que estaba enojado pero no me atreví a protestar", expresó.

"De repente me dijo que debía poner fin a mis estudios", añadió.

Entonces, le cortó los cinco dedos de su mano derecha, en lo que constituye uno más entre varios actos de violencia cometidos en los últimos meses contra mujeres deseosas de adquirir educación.

Voluntad

La víctima fue trasladada a un hospital tres horas después, y sólo por la insistencia de la familia.

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Image caption La policía dice que Islam confesó su culpabilidad.

Los médicos indican que los dedos no pueden ser reimplantados, por lo que la víctima quedará mutilada por el resto de su vida.

"Los doctores dijeron que mis dedos podrían haber sido reimplantados en un lapso de seis horas (tras el ataque) pero él (el esposo) se negó a entregarlos", explicó Akther.

"Pasado un tiempo, un pariente de mi esposo arrojó los dedos a la basura", manifestó.

"Nosotros finalmente los recuperamos, pero ya era muy tarde", agregó mientras se recupera en casa de su familia.

La víctima dice que no volverá a vivir con el agresor, quien ahora se encuentra en custodia policial.

Los hechos ocurrieron el pasado 4 de diciembre en Narsingdi, pero sólo ahora han salido a la luz pública.

La agresión no han doblegado la voluntad de la joven, quien ha comenzado a intentar escribir con la mano izquierda.

"Hare todo lo posible por continuar. Quiero ser abogada", aseveró.