El nuevo presidente del COI, esgrimista y abogado exitoso

Thomas Bach
Image caption Bach es el noveno presidente de la historia del Comité Olímpico Internacional.

El nuevo presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) sabe una o dos cosas sobre el olimpismo. No en vano, el alemán Thomas Bach, elegido este martes en Buenos Aires, se convierte en el primer mandatario del COI en haber ganado una medalla olímpica, un oro en florete en Montreal 1976.

Bach, abogado y hasta hoy vicepresidente del organismo, reemplazará al belga Jacques Rogge, quien deja el cargo tras 12 años de gestión, y se convertirá en el noveno presidente en la historia del COI.

"Quiero liderar al COI según mi lema de unidad en la diversidad. Quiero ser presidente de todos, por eso es que quiero escucharlos y estar en un diálogo permanente con todos ustedes", le dijo a los miembros del COI tras ser elegido.

Bach prometió siempre tener abiertos "la puerta, los oídos y el corazón" y luchar por un equilibrio entre los distintas familias del Movimiento Olímpico.

El aleman, de 59 años, era el claro favorito y logró imponerse en segunda ronda por mayoría absoluta a otros cuatro candidatos: el singapurés Ser Miang Ng, el ucraniano Sergey Bubka, el puertorriqueño Richard Carrión y el suizo Denis Oswald.

Su victoria no hace más que prolongar la tendencia europeísta en la presidencia del COI: todos los dirigentes, con excepción del estadounidense Avery Brundage (1952-1972), han procedido de Europa.

Esgrimista de elite, no sólo ganó un oro olímpico, sino que en ese mismo 1976, y también un año después, se alzó con el título mundial.

Sus principales retos pasan por el manejo de los controvertidos Juegos Olímpicos de invierno en Sochi en febrero próximo y los retrasos que enfrentan los Juegos de Río de Janeiro 2016.

"Reconocimiento a su labor"

Con 29 años se integró al Comité Olímpico Alemán y a principios de los noventa se convirtió en miembro del COI.

El acual presidente de la Confederación Olímpica del Deporte Alemán (DOSB) también presidió la cámara de apelaciones del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y trabajó como abogado en Adidas.

Durante su campaña, Bach definió como su prioridad lograr un aumento de la credibilidad del organismo. La lucha contra el dopaje fue otro de los principales temas y en su programa planteó un aumento de las sanciones por el uso de sustancias prohibidas.

De excelente relaciones y vínculos con el mundo árabe, su favoritismo era visto con resquemor en algunos sectores por la mezcla entre cuestiones deportivas e intereses económicos.

La elección de Bach es un "reconocimiento a su labor" en el ámbito del deporte alemán, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle.

Bach desempeñará su nueva función durante ocho años con opción a otros cuatro.

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