Imagen de Rafael Correa en Esmeraldas
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"Nadie grita o lo mando detenido": la reacción del presidente Correa ante afectados por el terremoto en Ecuador

El presidente Rafael Correa se encaró con algunos de los afectados por el terremoto de magnitud 7,8 que afectó a Ecuador el sábado 16 de abril.

El mandatario visitó el jueves 21 de abril la ciudad de Manta, una de las más afectadas, y en al menos en dos ocasiones advirtió que ordenaría detener a los damnificados que pierdan la calma o pidan ayuda a gritos.

"Aquí nadie me pierde la calma, nadie grita o lo mando detenido, sea viejo, joven, hombre o mujer. Nadie me empieza a llorar o a quejárseme por cuestiones que falten, a no ser por seres queridos que hayan perdido", dijo Correa a los afectados que le reclamaban la llegada de ayuda.

Aunque, en el mismo intercambio, el presidente también aseguró que la asistencia ya estaba en camino.

BBC Mundo intentó sin éxito contactar al gobierno de Ecuador para pedir un comentario sobre el incidente, sin embargo Correa comentó sobre el episodio en su tradicional programa sabatino.

Exabruptos habituales

Las imágenes sobre la advertencia fueron muy compartidas en Ecuador a través de las redes sociales, aunque el país ya está más que acostumbrado a los exabruptos del mandatario.

Efectivamente, esta no es la primera vez que Correa reacciona enojado a lo que percibe como cuestionamientos, lo que en el pasado le ha valido críticas y bromas.

El ejemplo más conocido se dio en septiembre de 2010, cuando en medio de una protesta de policías el mandatario se abrió la camisa y los retó a que le dispararan.

"Si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana", dijo en esa ocasión el presidente ecuatoriano, quien luego denunció la situación como un intento de golpe de Estado.

Emergencia

En esta oportunidad, sin embargo, Correa interrumpió una gira en Europa para regresar a Ecuador y visitar personalmente las zonas más afectadas por el sismo.

El mandatario decretó asimismo la emergencia nacional y decidió una subida de impuestos para ayudar a sufragar la ayuda a la reconstrucción.

El terremoto, que afectó sobre todo a la provincia costera de Manabí, en el noroeste de Ecuador, dejó ya 602 muertos, según los últimos datos del gobierno.

La cifra de muertos, actualizada este viernes, supera la del sismo de Perú en 2007 y convierte al de Ecuador en el más mortal de Sudamérica desde el de Colombia en 1999, que mató a más de 1.000 personas.